En primer lugar, Pierre Geal, de la universidad de Grenoble, trató el tema llamado «Discordia y reconciliación en España (1808-1823)». Durante su ponencia explicó que durante esos años hubo en España un periodo de amnistía con el enemigo político como muestra de identidad del liberalismo en España. Los liberales de Cádiz no habrían aceptado tanta liberalidad, ya que eran considerados más duros. Se dio un conflicto cada vez más agudo entre los liberales y absolutistas. En el Manifiesto de los persas, por el que se le pedía a Fernando VII la vuelta al Antiguo Régimen y la abolición de las Cortes de Cádiz, incrementó el sentimiento de venganza de atacar a los que había apoyado las Cortes. Liberales y afrancesados van a sufrir la represión.
La amnistía es justa, la persecución
apolítica. La Iglesia aboga por la misericordia. Después, se les
permite a los afrancesados volver a España y recuperar sus bienes,
no obstante han perdido la confianza en la nación. Resulta imposible
enjuiciarlos debido al gran número que representan. A pesar de las
amnistías, no va a haber reconciliación. Los afrancesados son
marginados por los absolutistas en el poder.
Posteriormente, Mario Trujillo Bolio,
de la universidad de México, que hablará acerca de: «Los
diputados novohispanos: presbíteros, abogados, teólogos y poetas,
entre exilio y el encarcelamiento ante la represión
absolutista». Miguel de Lardizábal, servil a la corona
española, mantuvo estrechos vínculos con la misma, lo que le llevó
a ocupar cargos públicos de gran responsabilidad. Aceptó que la
soberanía residía en las Cortes y adquirió un papel importante con
la vuelta de Fernando VII que lo nombra secretario de ultramar.
Tras la intervención de Mario, toma la
palabra la Dra. Marieta Cantos, de la universidad de Cádiz, que
tratará el papel de la mujer en estos acontecimientos. Cádiz es la
cuna del liberalismo, en sentido sui géneris. Se da una opinión
pública servil, lo que favorece a su vez una literatura de folletín,
con un carácter religioso de los autores. Son tipos de sermones
sobre los detalles de las Cortes.
En esta conferencia, Carrete Parrondo,
nos habló sobre las obras de Goya, pero, sobre todo, se centró en
los Disparates, los cuales forman una colección de veintidós
grabados, realizada por Francisco de Goya entre los años 1815-1819.
No debemos olvidar mencionar que, probablemente, esta serie esté
incompleta.
Los Disparates tratan, en su
mayoría, sobre la libertad del pueblo, un pueblo que debe luchar por
dejar un lado los estamentos y todos los privilegios dados por
el Antiguo Régimen. Sin embargo, los personajes que en ellos
aparecen muchas veces no se parecen nada a personas humanas, ya que,
podemos observar como Goya nos presenta seres deformes que muchas
veces se parecen más a un monstruo que a un humano. Posiblemente
esta sea la visión que tenia Goya de las personas. Podemos decir,
pues, que en esta obra se refleja la psicología de Goya ya que, tal
vez, nos muestra su visión de la realidad. Esto hace que estas obras
sean un misterio, ya que, no sabemos realmente que pretende mostrar,
elogiar, criticar, ridicularizar, etc. Goya.
Así pues, como hemos dicho,
los Disparates son una crítica a la sociedad de la época
y a la situación económica que se vivía en España durante esos
años.
La literatura de las mujeres que
participaron en la opinión pública tiene que ver mucho más con la
literatura religiosa. Las mujeres adoptan un papel de ángel
comunicador. Son mediadoras o emisarias de una voz divina. Con
la evolución del pensamiento servil, anuncian la otra cara del ángel
exterminador.
Durante el congreso se los dijo que la
figura de la mujer representaba a lo bello en los disparates, sin
embargo, ya que la libertad es representada por una mujer, ¿no puede
ser que estas representen la libertad y no lo bello? Tal vez pueda
ser al revés, puede ser la misma libertad la que representa lo
bello, es decir si la libertad es bella y la mujer también lo es, la
mujer es la libertad.
Entre estas mujeres encontramos a
Frasquita la Rea, que publica con el pseudónimo de “La española”.
Denuncia tibiamente el socavamiento del poder del rey por parte de
los liberales. Da una de cal y otra de arena. Su discurso se va a ir
exaltando. En la junta de censura debía haber denunciado todos los
papeles liberales. Su escrito fue denunciado a los tres días de ser
publicado. Se mueve entre dos posturas, la primera es la de una
sensibilidad femenina y por otro lado defiende que el rey cargue las
tintas donde lo tenga que hacer. En Madrid publica en forma de salmos
las excelencias de Fernando VII. Pide que se restablezca la
Restauración y pide el regreso del monarca. Esto se va a recoger en
la opinión pública y trata con mano dura a los liberales. La saña
reside en averiguar quién había votado en contra del rey.
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