Durante la conferencia se analizaron
varios cuadros de Goya (1746-1828), pintor y grabador español
contemporáneo a la Guerra de la Independencia. Se comienza
comentando algunos de sus cuadros que reflejan violencia, como
“Corridas de toros” (1815-16). La violencia que intenta expresar
en la obra se representa con los desastres de la guerra. Otra de las
obras presentadas es “Fantasmagorías”. Las fantasmagorías
eran proyecciones de luz de monstruos, pero Goya no llegó a
conocerlas.
Durante esta época era muy común la
venta de estampas, en diarios como “Diario de Madrid” o “Gaceta
de Madrid”. Estas estampas trataban varios temas: religiosos;
reales, retratos del rey o la familia real; o de tauromaquias. El
mercado estaba inundado de estampas, sobre todo religiosas y reales.
Goya pinta una serie de cuadros a los
que titula “Los disparates”. Los pinta en un ambiente de
violencia y de pronunciamientos militares. Los disparates son un modo
de acercarse a la lucha entre dos fuerzas: el bien y el mal; lo bello
y lo grotesco. Casi todos los “disparates” están protagonizados
por el miedo y el terror. Se presentan la maldad por medio de la
frialdad y lo grotesco.
Dentro de “Los disparates”
encontramos algunos cuadros como:
“Disparate
conocido”, es un cuadro donde se presentan un grupo de liberales,
frente al absolutismo, que lo presenta como un espantajo, y así
vemos la visión del pintor, el absolutismo como un espantajo al que
no hay que temer.
“Disparate
de miedo”, otro cuadro donde vemos el gigante falso del
absolutismo, que asusta a los soldados liberales.
“Disparate
cruel”, aparece un servil furioso cabalgando arremete contra los
liberales que no se asustan ante el bravucón.
“Disparate
femenino”, se presentan dos grupos, uno de mujeres liberales y otro
de serviles, las mujeres tienen más poder frente a los serviles, que
son unos ignorantes.
“Caballo
raptor”, cuadro en el que aparece un caballo, representando el
bien, que salva a una mujer, la libertad” de caer en las fauces de
un monstruo.
"Disparate alegre”, oposición de dos grupos, uno que
representa lo feo, el absolutismo, y otro representando a las mujeres
como lo liberal.
“Disparate
desordenado”, hay una monstruosidad dual, el monstruo se presenta
como las consecuencias de la político absolutista.
“Disparate
pobre”, aparece una mujer (la libertad) huye de la muerte y de la
ira absolutista para refugiarse en el pueblo.
“Disparate
de carnaval” aparecen dos condenados por la inquisición,
maniatados y con sambenitos.
“Disparate
fúnebre”, muere la verdad/constitución y resucita la
mentira/absolutismo.
En resumen, gracias a todos estos
ejemplos de “Los disparates” podemos apreciar la ideología y su
opinión sobre la guerra, que, si es correcta la interpretación,
Goya estaba a favor de los liberales y en contra del absolutismo.
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